jueves 20 de diciembre de 2007

cruzando el rio

Estaba un ente contemplativo pensando despuès de tanto ver aquella corriente, que dificil resultaba tomar una decisiòn. seguìa mirado esa masa agitada, como cabellos que trazaban entre las piedras sus espumosas canas.

Hace ya un año, que habìa pasado por ahi y nunca se le ocurriò cruzar y ver que habìa del otro lado. De ver, ¿què verìa? si desde donde me encuentro puedo ver que hay piedras, pasto, troncos, arena grisàcea, màs bosque. es practicamente lo mismo -pensò- y se sentò sobre una piedra lisa, a contemplar la orilla.
Del otro lado, entre la penùmba arborea, se la vio pasar, una figura vaporosa que se desplazaba gracil, ligera. por un momento algo que no estaba del lado desde el cual se encontraba hacìa acto de presencia.

Ay si las flores me vieran, si las aves volvieran, què feliz serìa, què feliz irìa por las veredas perfumadas de mi infancia ida.

La apariciòn se sentò en una piedra igual a la suya, tomo agua del rio y se salpicò la cara, sacudiò la cabeza y comenzò a gritar, lanzando alaridos tan fuertes, que los arboles de ambas orillas se estremecieron. El cauce del rìo de agitado que estaba, se detuvo azorado por el quebranto del pacìfico ebullir de sus aguas, un pavo pico azul erizò las plumas de la cola, esponjàndose como si tuviese que enfrentar a un enemigo.

Y los gritos cruzaron los aires lastimando a las nubes, razguñando todo a su paso.

El silencio razgado del lugar, reclamaba una explicaciòn, exigìa una indemnizaciòn.

¿Una satisfacciòn? nunca, respondiò la gritona.

Absorto en esa escena, con la boca desencajada y la mirada fija en el otro lado del rìo, balbuceando algunas incoherencias, articulò una pregunta torpe.

¿esta todo bien por alla?

Lo mirò con asombro, se levantò rapidamente y sin dejar de mirarlo con el ceño fruncido, le respondio -¡Tu no sabes lo que es estar de este lado, aqui nada esta bien!-

Es que, gritar despues de cantar, no me parece normal.-replicò-

-¿Ah si? para saber, cruza primero y despuès juzga, no sabes lo que es estar de este lado.-

-Pero si me parece lo mismo.- murmurò tìmidamente.

-No es lo mismo insolente, dime ¿què hay aqui que no esta de aquel lado?, ¿què hay de tu lado que no esta aqui?-


-Pues, no sè, creo que ambas orillas se comparten, cual si fueran reflejo la una de la otra.- concluyo el ente.

-¡¿Còmo es posible?! se tiene que ser demasiado ciego o demasiado distraido como para no darse cuenta de la enorme diferencia entre tu orilla y mi orilla.-


Despuès de un incomodo silencio y sin saber que decir, se encogiò de hombros sin saber què responderle a la del otro lado.

-¡Tu y yo tonto! esa es la diferencia, tu orilla no me tiene, mi orilla no te tiene.-

Prosiguiò-tengo una idea, crucemos el rio, cambiemos de lugar, asi ambas orillas seràn iguales, la tuya me habra tenido y la mìa te habra tenido.-

-Esta bien, crucemos entonces.-aceptando la apresurada propuesta.

Cambiaron de lugar y al verse del lado contrario ambos gritaron.

El pavo pico azul decidiò irse a lugares mas tranquilos donde no se discuta la igualdad de las orillas de un rìo a gritos.